Inyecta tu estilo personal a tu oficina en casa.

Trabajar desde casa no tiene por qué ser aburrido.

 

Trabajar desde casa se escuchaba como algo deseable, pues solo era un día o dos; pero ahora que se convirtió en el día a día para muchas personas, nos hemos dado cuenta de lo poco cómodo que pueden ser el sillón de la sala o el comedor. Además de lo desorganizado que se pueden volver estos espacios de trabajo improvisados, el ruido por los demás que viven con nosotros y hasta la falta de inspiración.

Con compañías que desde hace años han predicado la transformación hacia el trabajo desde casa, una oficina o estudio propio en nuestro hogar se han vuelto una prioridad. Ya sea un espacio que utilizamos todos los días a la semana o solo cuando tenemos un proyecto en especial, un espacio bien diseñado puede ayudar a la concentración y productividad, así como a ser más eficientes.

Para lograr su cometido, la oficina ideal desde casa debería ser un reflejo directo de tu estilo personal, pasiones y aspiraciones. Una de sus ventajas sobre una oficina convencional es la libertad de personalización que tienes, puedes agregar lo que sea que se te venga a la mente para hacer tu espacio más tú, más cómodo, más lo que quieras.

 

 

Para esto, debes comenzar con identificar qué tipo de equipo necesitas. Algunos trabajan bien solo con una laptop, mientras que otros deben tener una computadora de escritorio, una impresora y escáner. Una vez que hayas hecho esto puedes comenzar a diseñar el espacio alrededor de esto, empezando con el escritorio o mesa en donde te apoyaras, más la silla en la que te sentaras. Si no cuentas con mucho espacio puedes optar por un escritorio plegable, y una silla simple pero cómoda para todas esas horas que pasaras ahí.

Además de estos básicos, sirve más tratar de mantener lo demás lo más minimalista posible. Y con esto no nos referimos al estilo, sino al número de accesorios y herramientas a la vista. Ya que tener un espacio de trabajo limpio se ha comprobado ayuda a la concentración. Trata de digitalizar apuntes y demás, así no tienes hojas sueltas por todos lados. También puedes utilizar cajones o bandejas organizadoras para plumas, o demás accesorios que puedas usar en tu escritorio.

Después de lo esencial, lo que sigue es comenzar a personalizar justo como tú lo quieres. Al final del día, una oficina en tu casa no es solo un lugar donde debes hacer tu trabajo, es un reflejo de quien eres. Debería de ser diseñado con tu estilo y tu gusto personal en mente mientras que te permite ser tu mejor versión personal, la más productiva.